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La admisión a Educación Media Superior en tiempos de COVID-19

Jimena Hernández Fernández

Integrante de MUxED. Es doctora en Educación por el Centro de Educación Internacional (CIE) de la Universidad de Sussex, Reino Unido, y actualmente es Profesora Investigadora del Programa Interdisciplinario sobre Políticas y Prácticas Educativas (PIPE) del CIDE. Entre sus líneas de investigación destacan: diseño y evaluación de política educativa, acceso, transición y progresión educativas; así como, economía de la educación.


Resumen: La admisión a la educación media superior marca un hito en la vida de los estudiantes, quienes se enfrentan a un proceso de selección competitivo de asignación de plazas educativas. En México, los aspirantes y sus familias generalmente viven este momento con estrés y ansiedad. A ello se suma, este año, las difíciles condiciones que resultan de una crisis sanitaria que los ha dejado fuera de sus escuelas, justo al final del ciclo escolar, cuando éstas desempeñan un papel fundamental de preparación y orientación acerca de los procedimientos de ingreso.

Palabras clave: #MUxED #EducaciónMediaSuperior #ProcesosDeAdmisión #Covid19


Los procesos de admisión utilizados para seleccionar a los estudiantes de nuevo ingreso tienen efectos importantes en las oportunidades de acceso de los aspirantes a cursar el nivel medio superior. La literatura sobre el tema ha destacado que las brechas de inscripción entre grupos sociales se agudizan como resultado de la transición entre niveles educativos.[1] Esto es particularmente evidente durante la transición entre educación básica y post-básica.[2]


En México, sólo el 72% de los estudiantes que concluyen la educación secundaria ingresan a educación media superior (EMS) en el ciclo académico inmediato posterior[3]. Lo anterior invita a cuestionarse si la transición a EMS, incluidos los procesos de admisión, genera cuellos de botella adicionales para que aquellos que concluyen la secundaria continúen sus estudios.


Esto es particularmente relevante en el marco de la emergencia sanitaria y confinamiento que estamos viviendo. En este artículo quiero resaltar la importancia de prestar atención al proceso de admisión para estudiantes de nuevo ingreso a la EMS; es decir, al grupo de estudiantes que están cursando el último año de secundaria y que para continuar sus estudios en el ciclo escolar 2020-2021 se enfrentarán a un proceso de admisión en medio de la pandemia.


Al respecto conviene mencionar que el Secretario de Educación dio a conocer recientemente que los exámenes de admisión a EMS se aplicarán de forma escalonada los días 8, 9, 15 y 16 de agosto. Para ello, el titular de la SEP se refirió a este proceso de admisión como el Concurso de Asignación 2020; lo cual sugiere que existe un proceso único y estandarizado para el ingreso a dicho nivel educativo. Sin embargo, históricamente no ha existido tal proceso; por el contrario, en México cada entidad define el proceso de admisión a seguir.[4] Más aún, con base en la revisión de los procesos de admisión del ciclo escolar 2019-2020, 50% de las entidades no tienen un proceso estandarizado, como se muestra en la siguiente figura.[5]


Figura 1. Proceso de admisión a Educación Media Superior según tipo de convocatoria


Entre las entidades que tienen los procesos de admisión a EMS estandarizados mediante convocatoria y examen único destacan la Ciudad de México y zona metropolitana con la convocatoria coordinada por la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (COMIPEMS), así como el Sistema de Nuevo Ingreso a Educación Media Superior coordinado por la Secretaría de Educación y Deporte de Chihuahua. Tanto en la Ciudad de México y área metropolitana como en Chihuahua, los estudiantes y sus familias conocen el proceso de admisión a la EMS, pues se han realizado de la misma forma por más de 10 años.[6] Así, tanto las escuelas secundarias como las familias tienen información disponible y a su alcance para apoyar a los aspirantes en el proceso de admisión.


En otras entidades como Baja California Sur o Morelos los aspirantes requieren consultar directamente en las escuelas, o en el mejor de los casos por modalidad de escuela, cuál es el proceso de admisión a llevarse a cabo. Mi investigación acerca del proceso de admisión en este tipo de entidades encontró que los costos económicos de la admisión tienden a ser más altos ya que los estudiantes pueden necesitar presentar más de un examen para asegurar un espacio en la EMS. Además, el periodo de transición es más complejo pues se cuenta con un menor grado de acceso a información relevante.[7]


La investigación educativa internacional se ha preocupado por investigar cómo el entorno social y económico de los aspirantes inciden en la probabilidad de completar transiciones entre niveles educativos.[8] La evidencia apunta a que los estudiantes que provienen de entornos favorecidos tienen mejores recursos (sociales y culturales) para lograr completar dichas transiciones. Por ejemplo, los estudiantes que provienen de estratos económicos altos tienen mayor probabilidad de ser apoyados con cursos extra escolares de preparación para los exámenes de ingreso[9] y en términos generales tienen mayor probabilidad de ser alentados por sus padres durante los procesos de admisión.[10]


El proceso de admisión a educación media superior en México representa el primer evento en que los estudiantes se enfrentan a la elección de una escuela, así como a un proceso competitivo de asignación de plazas educativas. De ahí que generalmente este sea un periodo complicado y de estrés para los estudiantes y sus familias. Este año los aspirantes realizarán ese proceso en el marco de una crisis sanitaria. Una crisis que los ha dejado fuera de sus escuelas justo en el periodo de cierre cuando estas desempeñaban un papel fundamental para prepararlos y para orientarles en los procedimientos de ingreso.


Hay muchas interrogantes pendientes de resolver: ¿En el contexto actual, los estudiantes seguirán motivados para completar los procesos de admisión necesarios para ingresar a EMS? ¿Lo estarán aquellos que han sufrido pérdidas familiares y económicas importantes durante este periodo? ¿Qué pasará con los estudiantes que requerían necesariamente del apoyo y orientación de sus maestros y del personal administrativo de sus escuelas para solicitar admisión? ¿Qué pasará con aquellos estudiantes que están en desventaja para identificar convocatorias y realizar un registro en línea? ¿Quién y cómo los apoyará? ¿Cómo se realizarán los procesos de admisión en las entidades que no tenían procesos de selección estandarizados, sobre todo en aquellas en donde dichos procesos se realizaban de manera presencial?


Esperemos que las autoridades educativas de los niveles federal y estatal estén planteándose estas preguntas. Más aún en el contexto actual, en el que es necesario implementar estrategias de atención puntual para que todos los aspirantes logren transitar a la EMS. De lo contrario se corre el riesgo de dejar al margen del sistema educativo a los estudiantes que más lo requieren.

Correo electrónico: jimena.hernandez@cide.edu

Twitter: @Jimena_HdezFdez

https://www.pipe.cide.edu/jimena-hernandez

[1] Hernández-Fernández, J. (2016). La heterogeneidad de los procesos de admisión y selección en educación media superior. Sinéctica, 47. [2] Hernández-Fernández, J. (2015) op cit. [3] Jiang, C., Kim, D.-H., Wang, C., & Wang, J. (2019). Premises and Challenges of High-Stakes Examinations: National Higher Education Entrance Examination Mathematics Test Scores in China. Journal of Applied Educational and Policy Research, 4(1). Simon, S., & Marcelo, K. (2016). High-stakes Entrance Examinations: A View from Brazil. International Higher Education, 0(85). doi:10.6017/ihe.2016.85.9242.

Torrance, H. (2017). Blaming the victim: assessment, examinations, and the responsibilisation of students and teachers in neo-liberal governance. Discourse: Studies in the Cultural Politics of Education, 38(1), 83-96. doi:10.1080/01596306.2015.1104854 [4] Kloosterman, R., Ruiter, S., De Graaf, P., & Kraaykamp, G. (2009). Parental education, children's performance and the transition to higher secondary education: trends in primary and secondary effects over five Dutch school cohorts (1965–99). The British Journal of Sociology, 60(2), 377-398. [5] Walpole, M., McDonough, P., Bauer, C., Gibson, C., Kanyi, K., & Toliver, R. (2005). This Test is Unfair: Urban African American and Latino High School Students’ Perceptions of Standardized College Admission Tests. Urban Education, 40(3), 321-349. [6] Lewin, K. (2007). Improving Access, Equity and Transitions in Education: Creating a Research Agenda. [7] Sayed, Y., Kanjee, A., & Rao, N. (2012). Assessment and learning: Problems and Prospects Global compact on learning. [8] INEE. (2018). Panorama Educativo de Mexico. Sistema Nacional de Indicadores 2017. Disponible en: https://www.inee.edu.mx/publicaciones/panorama-educativo-de-mexico-indicadores-del-sistema-educativo-nacional-2017-educacion-basica-y-media-superior/ [9] Hernández-Fernández, J. (2015). Transition to upper secondary school in Mexico: new insights into selection and education expectations. (PhD in Education ). University of Sussex, Brighton, UK. [10] Hernández-Fernández, J. (En revisión). Los procesos de admisión en educación media superior: Un análisis histórico. En M. López & S. Rodríguez (Eds.), Trayectorias y Transiciones Educativas en México: IISUE-UNAM.

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