Search
  • Autora miembro de MUxED

La escuela de mis hijas en tiempos de Coronavirus

Silvia Ojeda


Cuando la escuela quiere “apapachar” a los padres y madres de familia, a sus niños y niñas y avanzar, los esfuerzos se enfocan en continuar de la forma más amigable posible, sin pretender que las cosas funcionen como si nada estuviera pasando. La educación a distancia nos permite seguir conectados pero el aprendizaje en la escuela tiene interacciones mucho más importantes. La emoción de ver a los amigos, de jugar juntos, de platicar es uno de los grandes valores de la escuela, mucho más allá de lo que dice el Currículo.

#educacion #didactica #educacionadistancia




Mi nombre es Silvia Ojeda. Trabajo en Vía Educación, una organización de la Sociedad Civil y tengo dos hijas, Mariana de 9 años y Ximena de 6. La primera cursa 3º de primaria y la más pequeña está en Pre First. Ambas estudian en la Escuela Mexicana del Valle.

Mariana cuenta en su salón 18 compañeras y compañeros. En el salón de Ximena son 22 pequeños. Desde que comenzó la contingencia, la escuela abordó las clases a distancia con Google Classroom. Para la semana del 23 de marzo, Mariana ya tenía su correo electrónico, su contraseña y lo necesario para comenzar.


En el caso de mi niña de primaria, tiene un máximo de 80 minutos al día en la plataforma (2 clases de 40 minutos cada una) y el miércoles sólo tiene una clase de 40 minutos. Su día comienza a las 9:00 am, lo que le ha permitido dormir un poco más en la mañana. Adicionalmente, les dejan tarea para realizar durante el resto del día, misma que, si se aplica, puede completarla en 2.5 hrs. de tiempo efectivo (tomando en cuenta los videos que tiene que ver para resolver los ejercicios y/o actividades). Los maestros están disponibles vía correo electrónico y generalmente le responden unos cuantos minutos después de formular sus preguntas, que han sido más relacionadas con la plataforma y los recursos en línea que sobre los contenidos y aprendizajes esperados (para eso, regularmente acude a mí).


Si bien han tenido algunas dificultades relacionadas con la conectividad de los profesores, el desorden y la algarabía de los niños y niñas al reencontrarse ahora en un nuevo espacio, la falta de pericia para anticipar las ligas y que los estudiantes se conecten a tiempo, entre otros aspectos normales en una nueva modalidad, el abordaje me ha parecido adecuado y no ha estresado a Mariana. Podría decir que he visto su carita de felicidad cuando aprende algo nuevo y nos ha compartido sus logros en varios momentos del día. En general, la veo bien equilibrada.

En el caso de Ximena, la dinámica ha sido diferente. De manera quincenal nos han mandado la guía de tareas que deberá realizar por día, tanto de inglés como de español. Nos enviaron una hoja que indica las actividades a realizar y en otro archivo el material para realizarlas. Yo preferí imprimir todo el archivo y le voy dando diariamente las actividades que hará. Ahora que regresamos a clases (20 de abril), incluyeron algunos videos con sus maestras, explicando algunos conceptos. Los videos no duran más de 3 minutos, con un saludo, un solo concepto con una explicación sencilla y una despedida. También ya tiene su cuenta de correo electrónica y la plataforma de Classroom lista, pero aún no la “estrenamos”. La directora organizó una reunión por Zoom con todos los compañeritos y compañeritas. Mi hija añoraba verlos, así que disfrutó mucho la sesión. Creo que habrá otros esfuerzos semanales o quincenales semejantes, para que se puedan ver entre ellos.


La manera de entregar los trabajos es tomándoles una foto y enviándola por correo electrónico a la maestra titular, con copia a otro correo que revisa la directora del Kinder. La solicitud fue enviar los trabajos antes de las 3:00 pm pero realmente las envío “cuando me da la vida”. Durante la primera semana las enviaba muy tarde y la directora siempre me dijo que no me preocupara por la hora. Es notorio que las maestras realmente revisan las tareas. Hacen comentarios y sugerencias, siempre dirigidos a los niños y niñas, agradeciendo su esfuerzo y cuando la instrucción no fue clara o no se logró el resultado esperado, los mensajes los hacen de manera muy amorosa.


En cuanto al tiempo de respuesta, con ambas niñas ha sido muy parecido: si envío la tarea antes de las 3:00 pm, por lo regular me responden el mismo día. Si las mando a “la hora del tecolote” (como ha sido mi caso), los profesores y profesoras me responden al día siguiente.

Veo a la escuela haciendo un esfuerzo por apoyar a las familias y, después de ver lo que están haciendo otras escuelas, valoro mucho la nuestra. Hicieron un descuento del 7% a la colegiatura y han ofrecido facilidades de pago a quienes así lo solicitaron.


Como le digo a mis hijas: son privilegiadas. Ellas y nosotros. Tenemos un techo, comida, una familia, apoyo, una escuela, internet y todo lo necesario para seguir aprendiendo. Es la total diferencia frente a la mayoría de nuestros niños y niñas en nuestro país, para quienes la brecha de desigualdad se abre cada día que dejamos de atenderles.

0 views
 

©2020 by MUxED. Proudly created with Wix.com

Aviso de privacidad

Todas las fotos en esta página obtenidas en Wix.com, excepto en aquellas donde los créditos están señalados en la foto misma.