¿Puede un modelo cerrado de IA multiplicar experiencias de aprendizaje relevantes para infancias indígenas rurales?

Quetzalli Sotelo Schmelkes*

 

La IA está cambiando la dinámica en las aulas, pero ¿qué sucede si la utilizamos para potenciar la creatividad de educadores comunitarios en la creación de actividades de aprendizaje? Nenemi Paxia desarrolló el un agente de IA para comunidades indígenas monolingües en Chiapas que pone en entredicho que la IA sea solo una amenaza y muestra que utilizada con inteligencia natural también puede ser una vía para el aprendizaje. 


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Arny es una educadora comunitaria hablante de zoque. En su grupo multigrado de preescolar, sus estudiantes peleaban constantemente, y ella no sabía cómo detenerlos. Una vez que tuvo acceso al Ayudante IA PaPeLe, lo consultó: el Ayudante le hizo varias preguntas sobre su contexto y el interés de sus estudiantes, y procedió a recomendarle una experiencia de aprendizaje con hormigas arrieras que permitiera atender la curiosidad de uno de sus estudiantes (“¿cómo cargan hojas tan grandes?”) y  también aprender sobre sus formas de organización y colaboración. Arny comenzó a trabajar con estas recomendaciones. De inmediato, las peleas disminuyeron y el interés por salir fuera del aula y por platicar en zoque aumentó. 

Desde hace más de diez años, en la organización Nenemi Paxia trabajamos con metodologías educativas para infancias indígenas rurales en Chiapas en las lenguas tseltal, tsotsil, ch’ol, tojolabal, zoque, y recientemente también en maya en la Península de Yucatán. En colaboración con el centro INIDE de la IBERO, hemos formado generaciones de jóvenes educadores y visitado incontables escuelas rurales indígenas, y conocemos de cerca la interesante y compleja realidad que experimentan tanto estudiantes como educadores en las aulas.  

En Chiapas se hablan docenas de lenguas y variantes, la mayoría de ellas de la familia mayense y algunas de otros linajes como el zoque. Es el estado en el que viven más niños y niñas que hablan solo su lengua indígena y no entienden el idioma español. También es aquí dónde hay más comunidades pequeñas y de reciente creación, debido en gran parte a los desplazamientos poblacionales ocasionados por fenómenos como la paramilitarización, el crimen organizado, los conflictos religiosos y desastres naturales. 

A pesar de las leyes que, en papel, obligan al estado a educar con pertinencia cultural y lingüística a la población indígena, en las aulas la realidad es muy distinta. No hay libros ni ambiente letrado en la lengua de las y los estudiantes, y la enseñanza, incluida la alfabetización, se da en español , lengua que la mayoría del estudiantado no entiende y que muchos de sus educadores tampoco dominan. Ante esta realidad, tomamos la decisión, hace diez años, de apoyar al CONAFE (Consejo Nacional de Fomento Educativo), por ser la institución mexicana con mayor presencia en comunidades indígenas monolingües y porque sus educadores son jóvenes sin formación docente que en su mayoría vienen de un rezago educativo perpetrado por décadas en la región. 

Desde hace unos años, el CONAFE ha realizado una transformación en la enseñanza rural comunitaria hacia un aprendizaje basado en la mentoría y el diálogo que propone partir del interés de la comunidad estudiantil y de transformar la jerarquía docente-estudiante en redes de tutoría que promuevan el aprendizaje significativo. Este cambio se da  paulatinamente en aulas mestizas, pero en las comunidades indígenas sucede de manera más lenta por la barrera del idioma y las variantes lingüísticas, la complejidad sociopolítica de los territorios, la lejanía de las comunidades y el rezago educativo que han sufrido por tanto tiempo.

En Chiapas las y los educadores comunitarios utilizan dentro de su espacio “Lengua y Cultura”  nuestra metodología “Pautas para Pensar en mi Lengua” o PaPeLe  y han obtenido buenos resultados. El modelo educativo del CONAFE y el nuestro son compatibles, pues el enfoque PaPeLe está basado en aprender desde la curiosidad, con la lengua indígena como vehículo de aprendizaje, el contexto como entorno para desplegarlo, y el desarrollo de habilidades de pensamiento crítico como motor. Sin embargo, ha representado  un reto lograr que lleguen ambos modelos en sinergia a las aulas. Pese a que conocemos los retos de las y los educadores comunitarios y que hemos constatado que nuestra metodología les ayuda a solventarlos, no hemos logrado llegar de forma directa a los más de 4,500 educadores que enseñan a los estudiantes indígenas, entre otras razones, porque se distribuyen en 28 regiones a lo largo del estado y porque la estrategia formativa en cascada limita que el modelo descienda con fidelidad a las y los  educadores. 

Hace poco menos de un año encontramos una salida que se vislumbra prometedora. Investigamos qué tanto consultan las y los educadores la Inteligencia Artificial (IA) y descubrimos que la gran mayoría la usan para consultar contenidos y compartirlos directamente con el estudiantado. Esta situación nos hizo imaginar un escenario donde la IA pudiera usarse de manera radicalmente distinta: a través de agentes que pudieran responder con sugerencias pedagógicas al contexto rural indígena específico de cada aula. 

Nos propusimos diseñar agentes de IA curados ex profeso para educadores comunitarios y así nació el “Ayudante IA PaPeLe”, un agente cerrado construido sobre ChatGPT cuyos insumos son: el modelo Comunitario de CONAFE, la metodología PaPeLe, las actividades que hemos diseñado para preescolar, primaria y secundaria en 6 lenguas indígenas, y un documento con sugerencias sobre cómo abordar los distintos escenarios lingüísticos presentes en las aulas. El resultado es un ayudante que, en lugar de generar contenidos, invita a dialogar y propone preguntas detonadoras y experiencias de aprendizaje que mantengan el interés del alumnado y que consideren el escenario lingüístico particular de cada aula. Sus respuestas invitan a buscar el aprendizaje significativo, siempre enfatizando que son las personas educadoras las expertas para considerar esas sugerencias y adaptarlas a la realidad de cada aula.

Los resultados del primer piloto en el que participaron casi tres mil educadores comunitarios fueron muy alentadores. Más del 70% (>1,900) lo utilizaron repetidamente durante dos meses; de estos, el 93% (>1,700) consideró sus sugerencias útiles o muy útiles. Las y los educadores mencionaron que el Ayudante IA PaPeLe sugiere actividades que nunca se les hubieran ocurrido, les permite preguntar sobre retos pedagógicos para adaptar temas a distintos niveles educativos, relacionarlos con los  campos formativos, y aprovechar caminatas comunitarias. Para educadores que no hablan la lengua originaria y atienden infancias monolingües, ofreció consejos para disminuir barreras del lenguaje. También ayudó a aplicar mejor el modelo del CONAFE. La implementación piloto benefició aproximadamente a 17,000 estudiantes.

Por ahora, esta herramienta apoya a las y los educadores en  el idioma español  y no hace traducciones a ninguna lengua indígena, porque los modelos abiertos de IA aún están lejos de ser confiables en este ámbito. En este sentido, decidimos aventurarnos a diseñar agentes de IA que ayudarán a contrarrestar una forma hegemónica de nombrar y entender el mundo. Con la colaboración de Andrés TaChikinik logramos diseñar el primer agente tsotsil: “Xojob”, y con la de Edber Dzib, un agente maya: “In Wéet Meyaj”. Estas herramientas de IA están dirigidas primordialmente a educadores que no hablan una lengua indígena y que necesitan conocer palabras, oraciones y textos que les permitan favorecer  y lograr  el aprendizaje desde las lenguas que hablan sus estudiantes.

De abril a junio de 2026 implementamos un piloto con estos dos agentes con la participación de 250 educadores del CONAFE y, entre los resultados más sobresalientes, encontramos que alrededor del 60% de las y los participantes indicaron que estas herramientas les ayudaron a incrementar significativamente el uso de dichas lenguas en sus aulas. Es interesante observar que el Xojob, presente en aulas con infancias monolingües en tsotsil, funge como un eficiente mediador lingüístico entre educador y estudiante; mientras que el agente maya responde más como una herramienta de revitalización de la lengua en un escenario agudizado de pérdida de la lengua maya en las infancias.

Comparto esta experiencia como parte de un debate sano donde observamos, por un lado, cómo la IA abierta en entornos educativos está siendo una amenaza para los procesos de aprendizaje, y por el otro, cómo los agentes ex profeso, curados y acotados pueden ser el respaldo pedagógico que necesitan las y los educadores rurales que nunca han dado una clase y que enfrentan un sin número de dificultades. Se requiere de este tipo de impulsos creativos, sencillos, más amigables para quienes acercan el aprendizaje y para con el medio ambiente (en comparación con la IA Abierta) como aliados para que los  niños y las niñas puedan vivenciar un aprendizaje significativo y gozoso desde la pertenencia a quienes son y desde donde están.

Redes sociales 

Correo: quetzalli@nenemipaxia.org 


*Quetzalli Sotelo Schmelkes

Integrante de MUxED. Bióloga de formación, documentalista, autora de la serie “Ventana a mi Comunidad". Desde hace 15 años trabaja en formación continua con docentes que atienden a población indígena y en el desarrollo de modelos educativos con pertinencia cultural y lingüística, en Chiapas y la península de Yucatán. Fue oficial de programas de educación en la Fundación WK Kellogg. Es cofundadora y directora de Nenemi Paxia Sinergias Educativas AC, y co diseñadora y coordinadora de Pautas para Pensar en mi Lengua en la península de Yucatán.




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