Carrera y cuidado: de disyuntiva a integración
Cecilia León Sterling*
En el marco de los cambios que experimenta el sector productivo, este artículo propone repensar la orientación vocacional a partir de las aspiraciones de las y los jóvenes. Basado en una reciente publicación sobre las voces de la Generación Z, se plantea la necesidad de impulsar trayectorias profesionales que integren a su vez propósito y cuidado.
“Hay cuatro tipos de personas: las que han sido cuidadoras, las que son cuidadoras, las que serán cuidadoras y las que necesitarán a una cuidadora”.
Rosalynn Carter
Reconocer a las y los jóvenes como capaces de hacer el bien es, quizá, el punto de partida hacia la orientación vocacional que hoy necesitamos. Según un estudio publicado este verano por Making Caring Common, en colaboración con Gallup y la Walton Family Foundation, existe un interés profundo en adolescentes y jóvenes por ayudar a otros e incidir positivamente en el mundo. En este sentido, entender sus aspiraciones se vuelve tan importante como considerar lo que demanda un mercado laboral en transformación. Además, supone una oportunidad para abrir una conversación de fondo: elegir un camino profesional debería llevarnos, también, a reflexionar sobre nuestro lugar en el cuidado de los demás.
1. Deseo de ayudar a otros
Los estudios sobre la formación de las aspiraciones se han llevado a cabo desde múltiples disciplinas, que van de la psicología a la economía. Investigaciones, por ejemplo, del antropólogo Arjun Appadurai y el economista Debraj Ray reconocen el papel que juegan las aspiraciones como fundamento del desarrollo socioeconómico[1]. En el ámbito profesional, su influencia interactúa con las condiciones del mercado laboral, tales como remuneración, flexibilidad o planes de carrera existentes.
Las conclusiones del estudio anterior son consistentes con los datos de la investigación de Making Caring Common, ya que a pesar de que un 79% de los jóvenes de la Generación Z participantes –nacidos entre 1997 y 2012– aspiran a una carrera enfocada en ayudar a los demás, son conscientes de que no es tan fácil conseguirlo. En su búsqueda por marcar una diferencia, se enfrentan a costos de oportunidad, incluyendo presiones financieras, el estrés que conlleva las carreras relacionadas con el cuidado y el deseo del balance vida-trabajo. La pregunta que queda es cómo traducir el deseo existente de hacer el bien en trayectorias educativas y laborales asequibles.
2. Sentir que nos necesitan
La necesidad de ayuda en el mundo es tan real como la encrucijada que existe entre el propósito de cambio que tienen los jóvenes y las barreras para materializarlo. A la vez, es de las más grandes pistas que pueden informar la decisión sobre a qué dedicar la vida. Para quienes acompañan a adolescentes, explorar con ellas y ellos los grandes retos actuales es una manera de sembrar en las personas jóvenes la certeza de que se les necesita. Como bien señala el Dr. Arthur Brooks, “la esencia de la dignidad es ser necesitado”, abriendo una oportunidad para ponernos al servicio de alguien o de alguna causa. Si un joven, por ejemplo, llega a indignarse por una injusticia, surge la posibilidad de que contribuya a enmendarla. Para bien o para mal, hay tantos problemas que deben ser atendidos, que podemos afirmar que existe espacio para los proyectos de vida de toda una generación. No es coincidencia que aquellos jóvenes que experimentan la sensación de ser necesitados a través de su trabajo son de tres a cuatro veces más propensos a decir que su vida tiene un propósito, tal como lo muestra Making Caring Common.
3. Aprovechar una economía cambiante
Al hablar de caminos profesionales y propósito, hay una cuestión de género que llama la atención en el reporte de Making Caring Common. En comparación con los hombres de su edad, las mujeres de la Generación Z tienen una mayor probabilidad de tener empleos relacionados con hacer una diferencia positiva en la vida de los demás, lo cual está alineado con el papel de las mujeres en la economía del cuidado. Esto es relevante si consideramos que el cambio demográfico y la economía del cuidado son una de las principales fuerzas que están redefiniendo la naturaleza del trabajo[2].
Ante estos cambios, aparece la gran ausente de la orientación vocacional actual: la indagación sobre la capacidad propia de cuidar a alguien más. El futuro del mercado laboral podría repensarse no solo a través de los grandes cambios sino también a la luz del intento por integrar aspiraciones profesionales con responsabilidad del cuidado en hombres y mujeres jóvenes, desde edades tempranas.
4. El gran diferenciador
La transformación del trabajo y del mundo como lo conocemos suele girar alrededor de la influencia de la IA. Por tanto, se vuelve necesario abrir el espacio para profundizar en las aspiraciones y el sentido que las personas podemos darle a los cambios. Daron Acemoglu, Premio Nobel de Economía 2024, cerró su participación en un reciente panel sobre el futuro del trabajo del New York Times, enfatizando que la inteligencia artificial y la inteligencia humana tienen grandes diferencias y lo último que deberíamos intentar es mimetizarlas.
En esta línea, el deseo de contribuir positivamente a la vida de otros representa un activo valioso y diferenciador de las juventudes en el escenario global. Sus aspiraciones confluyen con la transición de una economía del conocimiento a una del cuidado[3]. La clave está, claro, en que logremos identificarlas, acompañarlas y encauzarlas para que puedan tener el impacto que buscan. En esta coyuntura, expandir la orientación vocacional constituye una vía para que adolescentes y jóvenes se visualicen tanto como futuros profesionistas como próximos cuidadores.
Conclusión
La orientación vocacional es un proceso que brinda acompañamiento a jóvenes para que elijan una trayectoria profesional, en función de quiénes son. No obstante, la complejidad del mundo exige que demos un paso más allá en lo que se refiere a la profesión a través de las cuales las personas se desarrollarán. Reconocer el fuerte propósito de impactar positivamente a los demás es un primer paso hacia una visión más integrada de trabajo y cuidado.
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Referencias
Caregiver Nation Coalition. (2026). Rosalynn Carter Institute Quote. https://www.caregivernationcoalition.org/rosalynn-carter-institute-quote/
Dr. Arthur Brooks. (6 de abril de 2026). How to Create Your Calling [Video]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=oK8K4Nps-p0
Gardiner, D., Goedhuys, M. & González Amador, M. (2021). Youth aspirations and the future of work. In J. Chacaltana and S. Dasgupta (Eds.), Is the future ready for youth? Youth employment policies for evolving labour markets (pp. 213-229). International Labor Organization. https://www.ilo.org/sites/default/files/wcmsp5/groups/public/%40ed_emp/documents/publication/wcms_776024.pdf
Making Caring Common. (Junio 2026). Voices of Gen Z Study. Careers that help others. https://mcc.gse.harvard.edu/reports/gallup-gen-z-wants-to-do-good
Managing the Future of Work. (2026). About the Project. https://www.hbs.edu/managing-the-future-of-work/about-the-project
Wasik, B. (14 de junio 2026). Who Will Actually Thrive in the Hybrid A.I.-Human Work Force. A panel of experts explains how job seekers should prepare for the future of work. New York Times. https://www.nytimes.com/2026/06/09/magazine/ai-jobs-workforce-labor.html?searchResultPosition=2
*Cecilia León Sterling
Integrante de MUxED, docente de cátedra en educación media superior y estudiante de la Maestría en Desarrollo Humano y Educación en la Universidad de Harvard. Sus principales intereses se centran en la formación de aspiraciones en la juventud y las transiciones de la escuela al trabajo.